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Hallan en México cuerpo sin vida de sacerdote desaparecido

Nota de ACIPRENSA.

 

Tras varios días de desaparecido, el cuerpo sin vida y con marcas de tortura del P. José Ascencio Acuña Osorio, sacerdote de la Diócesis de Ciudad Altamirano (México), fue encontrado en el río Balsas en el poblado de Santa Cruz de la Tinaja. El presbítero era Párroco de la Parroquia San Miguel Arcángel en San Miguel Totolapan.

A través de un comunicado con fecha 25 de septiembre, el Obispo de la Diócesis, Mons. Maximino Martínez Miranda, señaló que “estamos consternados por la muerte de nuestro hermano el Padre J. Ascensión por aquellos que han perdido el sentido de la vida y viven en la cultura de la muerte, que es violencia y toda clase de pecado”.

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Diez preguntas de fuego a un sacerdote (#TiemblaCura)

Diez preguntas de fuego a un sacerdote. (#TiemblaCura)

Naucalpan de Juárez, México a 29 de abril de 2012. (Voces Católicas) A propósito de la Jornada Mundial de las Vocaciones les presentamos este video. Lo reproducimos con autorización de catholic-link.com para ustedes:

Diez preguntas de fuego a un sacerdote. (#TiemblaCura)

” Catholic-link.com – Hace algunos días tuve la alegría de asistir a un seminario sobre comunicaciones organizado en Roma por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Entre las distintas actividades que hubo, el último día se proyectó el video que les dejo hoy. El autor es el  joven argentino Juan Martín Ezratty, director  de Digito Identidad Visual, quien además tuvo ocasión de explicarnos un poco las razones que lo llevaron a realizar esta producción. Nos comentaba que a partir de los escándalos generados por las malas conductas de varios sacerdotes alrededor del mundo mucha gente en su país había empezado a generar un prejuicio injusto en contra del sacerdocio en general. Ante esto Juan Martín…

Ser sacerdote “…es un idea muy bonita” y quien así lo desea lo debe ser “…pase lo que pase”

Entrevistas en el Seminario de Tlalnepantla

(Primera de tres partes)

  • Ser sacerdote “…es una idea muy bonita“,
  • Me anima venir al seminario y ver a los sacerdotes“.
  • Cuando sea sacerdote voy a ayudar a la gente a vivir en paz, sin estres
  • Dios me va ayudar a vivir una vida de santidad” “porque todos estamos llamados a la santidad.
  • Si Dios me llama a ser Sacerdote ¿Porqué apagar esa luz de ese camino? ¿Porqué no seguir ese camino?”

 

Naucalpan, México, 6 de junio/2011 (VC).- Dice Daniel Arias, de catorce años que “ser sacerdotes…es una idea muy bonita” . Llegar a esa meta “…depende de ellos, de los que hoy están pensando serlo…·” porque  aunque si sus papás les dijeran “…no lo hagas” “…ellos lo van a hacer. ..pase lo que pase, si es que en verdad lo quieren ser, si es que es su vocación”.

Entrevistamos a cuatro niños que se encuentran en la etapa de discernimiento para conocer si tienen o no vocación al sacerdocio. Su guía es el Padre Alejandro Valdés. La entrevista se desarrolla en el Seminario de la Dióceis de Tlalnepantla.

Son  jovenes y niños de gran capacidad intelectual amor a Dios y a su Iglesia y con muchas ganas de servir al prójimo.

Son los verdaderos “pequeños gigantes”.Son ellos, los candidatos a seminaristas que, tutelados por el Padre Alejandro Valdés, nos regalan unos minutos de su tiempo, para que los fieles de la Diocesis les conozcan, son las voces católicas de los futuros sacerdotes de la Diócesis.

Son noticia para la Diócesis porque en sus rostros, sus respuestas y sus actitudes se refleja el rostro de la niñez y la juventud que aspiramos ver en toda la sociedad.

Son alegres, son inteligentes, son buenos niños, buenos muchachos.

Uno a uno van ingresando al sitio asignado para la entrevista, que es el salón de “Teología II” en el Seminario Mayor de Tlalnepantla, allá en los terrenos de la Basílica de Nuestra Señora de Los Remedios.

Descubrimos, de entrada, gran seguridad en todos ellos, no dan ninguna muestra de nervios ni de dudas durante toda la entrevista. 

Son Javier Romero de 18 años; que vive en Atizapan, Daniel Arias Quiroz, de catorce años; procedente de Naucalpan, Carlos Eduardo Villa Ruíz; también de Naucalpan y también de catorce, así como Miguel Angel; que fue quien nos consiguio la entrevista, él es de Huixquilucan.

Contentos se manifiestan todos de estar descubriendo su vocación, “ya sea al sacerdocio, a la solteria o al matrimonio” nos dice Miguel Angel para abrir la entrevista. Igualmente, Carlos dice con gran seguridad “…estoy muy contento de profundizar sobre el amor que Cristo tiene para todos nosotros”.

Alejandro nos  cuenta que cuando ve a un sacerdote joven “..me anima, y mas me anima venir al seminario y ver a todos los sacerdotes -porque digo- yo si fuera él haría muchas cosas”.

Dicen estos futuros padres que en estos tiempos, en los que se vive a gran velocidad y  con intranquilidad es difícil vivir en paz, “…por ello se vive con una gran estres” pero están seguros que con su próxima labor como de sacerdotes podrán “…ayudar a que la gente viva en paz.”

Miguel Angel muestra un interés especial por los niños y  lo ejemplifíca así “a los niños de la calle, que no conocen el amor , porque fueron niños abandonados, a esos niños son a lo que nos toca llevarlos a la  casa de Dios”, “…no sólo para que ya no se sientan abandonados, sino para que encuentren la paz -no en el planeta, ni en la tierra, ni en la humanidad- sino en ellos, que encuentren la paz en ellos mismos

Carlos por su parte nos señaló que “Si Dios quiere y entró a ser Seminarista“Dios me va ayudar a llevar una vida de rectitud…una vida hacia la santidad, porque propiamente todos estamos llamados a la santidad y me gustaría que, así como ahora yo soy parte de este grupo para descubrir su vocación, me gustaría guiar a algunos jovenes para que llegaran a ser sacerdotes”.

Alejandro dice que quiere ser primero un buen seminarista, por lo que quiere prepararse bien “para que Dios mediante,  sea un buen sacerdote que pueda guiar al pueblo de Dios,  precisamente al encuentro de Dios

Miguel Angel cuenta  que algunos de sus amigos dicen “que esta loco” por querer entrar al seminario. Le dicen que hay otras maneras para enfrentar la vida Miguel el sacerdocio es realmente un “llamado” para enfrentar la vida. Es una vocación como las hay para otras cosas. “Esta vocación es un llamado al servicio”.

Por su parte, Carlos Eduardo señala que “Dios llama de manera diferente a las personas para realizar diferentes cosas. Dios sabe porque hace las cosas” . “…Yo a veces cuando les platicó a mis compañeros de la idea que tengo de ser sacerdote algunos si me apoyan, y otros no tanto, pero yo les digo  que Dios puede hacer todo“. “…y aunque yo sea el peor del mundo, si Dios me llama a ser Sacerdote ¿Porqué apagar esa luz de ese camino? ¿Porqué no seguir ese camino?”

Alejandro por su parte confiesa que cuando les dijo a sus papás “…¿..saben que? ¡me quiero ir al seminario!”  “…les cayó de peso, casi se desmayan…pero con el tiempo y con la ayuda de Dios lo han ido aceptando, asimilando y ahora están contentos de que en dos meses voy a entrar al seminario

Los lectores de Voces Católicas pueden notar, en las respuestas de estos formidables chicos, que en Tlalnepantla, la Iglesia Católica tiene futuro con ellos, los próximos seminaristas.

(Mañana toca el turno de su formador el Padre Alejandro Valdés en la segunda de tres partes de estas entrevistas). No se la pierda.

Pide la Iglesia a sacerdotes y seminaristas de México “ser testigos creíbles”

 

Cuautitlán Izcalli, México 3 de junio/2011 (VC). Los Obispos mexicanos reunidos en Asamblea Plenaria dieron a conocer el “Mensaje a los sacerdotes, seminaristas y a todo el pueblo de Dios”.

Este fue leído por quien encabezó los trabajos de redacción el Obispo de Mazatlán, Mario Espinoza. Hay que recordar que la Asamblea de los titulares de las 91 diócesis del país se reunió para revisar los principales aspectos de la preparación de los futuros sacerdotes en los seminarios, los retos y desafíos que se presentan en la formación sacerdotal y los programas de actualización en los presbiterios.

En breve entrevista para Voces Católicas, al finalizar la rueda de prensa donde se presentó el documento,  el Obispo Mario Espinoza nos informó que en los trabajos de la Asamblea Plenaria asistió una comisión representativa de los seminarios del país a fin de enriquecer los trabajos de la Conferencia del Episcopado.

Fue el mismo Obispo de Mazatlán quien dio lectura al documento. En el mismo se destaca lo siguiente:

Los obispos mexicanos recuerdan que el lema de la Asamblea es “Formación de los discípulos pastores para el México de hoy” y que han reflexionado acerca de “la realidad de sacerdotes y seminaristas en México “para alentar el esfuerzo cotidiano que exige su formación y ministerio, de cara a la Misión Permanente que todos estamos llamados a realizar

Los miembros de la Asamblea Permanente de Obispos llaman a los sacerdotes a “ser testigos creíbles de la Buena Nueva para transformar la realidad y hacer presente el reino de Dios”.

Han dicho que “Apreciamos profundamente el heroísmo de muchos sacerdotes personas consagradas y laicos comprometidos que han mantenido su servicio, aún a riesgo de su vida en regiones fuertemente golpeadas por grupos criminales”.

Reconocen “con humildad y dolor” las fallas  “…en la vida y en el ministerio sacerdotal. Todos nos reconocemos necesitados de conversión personal y pastoral, a fin de ser pastores muy sensibles al sufrimiento que vive el pueblo.”

 “Queremos también acercarnos caritativamente a las víctimas de esta crueldad inhumana a semejanza de Cristo, el Buen Pastor”.

Ha dicho que “Saludamos con alegría y entusiasmo a todos los alumnos de nuestros seminarios, porque, llamados por Cristo, han elegido consagrarse al servicio de Dios y de sus hermanos, y los invitamos aceptar con gozo los esfuerzos y renuncias que exige su proceso formativo. La vocación es un don de Dios que compromete a toda la comunidad, particularmente a la familia creyente, pues en ella se cultivan los valores de la entrega de sí mismo, del servicio, de la generosidad y de la práctica de la fe. Por lo cual animamos los esfuerzos pastorales dirigidos a consolidar familias cristianas en la unidad y la vivencia de la fe”.

A los directivos de los seminarios “los exhortamos para que como discípulos de Cristo sigan acompañando a los alumnos con cercanía, buscando siempre los mejores recursos pedagógicos, para introducirlos en la comunión con Dios, en el desarrollo humano, en el cultivo a la inteligencia y de la creatividad pastoral” señalan en la parte final del documento.