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Anuncian creación de la Red “Radios Católicas México”

La Radio en la Iglesia mexicana, retos y desafíos. Comunicado final del Encuentro de Radios Católicas.

Cuautitlán Izcalli, Estado de México. Tras concluir el 2do Encuentro Nacional de Radios Católicas por Internet, organizado por la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM),  con el tema “La Radio en la Iglesia. Retos y desafíos”, los comunicadores católicos concluyeron en destacar aún más el medio radial como instrumento evangelizador, que ayude a la sociedad con su carisma, a construir un México de paz.

En el mensaje de clausura de las Radio difusoras católicas, el Obispo de Valle de Chalco, y presidente de la Comisión Episcopal  para la Pastoral de la Comunicación, Mons. Luis Artemio Flores Calzada, agradeció a los comunicadores y ponentes participantes, por sus aportes y activa participación durante los tres días de encuentro.

Dijo que con esta capacitación efectuada de manera fraternal, se vio la capacidad con que cuenta las radios católicas que son capaces de transmitir mensajes de paz al pueblo de México. “Hay una creatividad y disponibilidad enorme para mejorar lo que falta, la experiencia de fe, ayudará a hacer realidad ese anhelo de llevar el mensaje de esperanza y de paz”.

El Obispo de Valle de Chalco, invitó  a todas las Arquidiócesis y Diócesis de México que cuentan con un medio de comunicación católica, a que sigan contribuyendo en mandar a sus comunicadores a estos encuentros, para seguir como Iglesia mexicana siendo una figura para la vida social, “transmitiendo el mensaje de Jesús”.

Entender cómo se perciben hoy las tecnologías a disposición de las posibilidades de la Iglesia, con el fin de evangelizar y anunciar la Palabra, es otro de los principales retos y desafíos de la Radiodifusión Católica analizada en este encuentro, ante el contexto multimedia en que se vive actualmente.

Hoy las tecnologías ponen a disposición de la Iglesia nuevas posibilidades para dar un testimonio de la Palabra de vida en el contexto misionero, expresó el Padre Camacho Muñoz, secretario Ejecutivo de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM).

Indicó que, este encuentro también es motivo para buscar y focalizar estrategias para potenciar la presencia de la radio y fortalecer los valores cristianos con iluminación, sobre todo en el campo de la paz y la justicia.
“Vamos a traducir este encuentro en un proceso que nos ayude a crecer como Iglesia que cuenta con información y formación, porque necesitamos ver rostros que escuchen y juntos llevemos la palabra de Dios hasta los más alejados”, dijo.

Así mismo, anunció la creación de la “Red de radios católicas México”, e hizo la presentación del equipo de trabajo que permitirá crear acciones a favor de las emisoras radiofónicas católicas. Misma que permitirá expandir y consolidar la misión de evangelizar, consolidándose como un medio al servicio de Dios y a los hombres.

El 2do Encuentro Nacional de Radios Católicas por Internet, fue organizado por la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (CEPCOM) llevada a cabo en la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) de Lago de Guadalupe, llevada a cabo del 16 al 18 de agosto del presente año.

Pastoral de la Comunicación
Conferencia del Episcopado Mexicano

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El Jesuita que inventó el hipertexto.

Del portal de noticias The Vatican Insider tomamos el siguiente artículo de Andrea Tornielli sobre el Padre Busa, el sacerdote jesuita autor de la obra Index Thomisticus. Sancti Thomae Aquinatis operum omnium indices et concordantiae (Stuttgart, Frommann Holzboog, 1974-1980), la cual contiene el índice completo de todas las concurrencias de cada una de las palabras usadas por Santo Tomás en sus obras.

Sin él y su obra quizá no estaria ud leyendo este texto ahora….

Padre Busa, el Jesuita que inventó el hipertexto

Murió a los 97 años. Fue el pionero de la informática lingüística
ANDREA TORNIELLI
Roma
Si pueden leer este artículo, escrito en el teclado de un ordenador, se debe ante todo a él. Si los ordenadores han jubilado definitivamente a la máquina de escribir, si podemos escribir y reescribir textos, hacer análisis y búsquedas con un par de clicks de ratón, si nos comunicamos, cada vez más, a través de mensajes virtuales, se lo debemos, sobre todo, a él. El Padre Roberto Busa, jesuita, inventor de la lingüística informática, anticipador del hipertexto activo en la Web con tres lustros de diferencia con respecto a los científicos americanos y autor de monumental Index Thomisticus, murió, de muerte natural, el martes por la noche en el Asilo de Gallarate, al cual se había retirado hacía años y donde se había reencontrado con su amigo y compañero el cardenal Carlo María Martini. El próximo noviembre habría cumplido los 98 años y hasta hace algunas semanas estaba todavía activo y ocupado con nuevos proyectos.

El ordenador nació como una máquina para hacer cálculos. Justo después de la Segunda Guerra Mundial este emprendedor jesuita trabajaba en una obra titánica, quería analizar la obra de Santo Tomás, la belleza de nueve millones de palabras. Había, fatigosamente, reunido, a mano, diez mil fichas, todas dedicadas al inventario de la preposición «en», que creía fundamental desde el punto de vista filosófico. Padre Bussa tenía un reto: deseaba conectar entre ellas expresiones, frases, citas y compararlas con otras fuentes disponibles. Por eso en 1949 llamó a la puerta de Thomas Watson, el fundador de IBM, que lo recibió en su estudio neoyorquino, le escuchó y finalmente le dijo: «No es posible pedirle a las máquinas lo que usted me está diciendo. Usted pretende ser más americano que nosotros». El jesuita no se dio por vencido y puso bajo los ojos del jefe un cartel en el que estaba impreso el lema de la multinacional, acuñado por el propio Watson: «Lo difícil lo hacemos rápido, lo imposible nos lleva algo más de tiempo». Busa se lo dio al fundador de la IBM sin esconder su desilusión. Watson se sintió provocado y cambió de idea: «Está bien, padre, lo intentaremos. Pero con una condición: me debe prometer que no cambiará IBM, acrónimo de International Bussiness Machines, por International Busa Machines».

Del encuentro de estas dos mentes creativas, escribió Stefano Lorenzetto (que le hizo la última entrevista hace menos de un año) en “L’Osservatore Romano”: «nació el hipertexto, ese conjunto estructurado de información entre ella por conexiones dinámicas consultables en el ordenador con un click». La palabra hypertext, sería acuñada por Ted Nelson en 1965, para proyectar un software en grado de memorizar los caminos compuestos por un lector. Pero, como ha sido documentado por Antonio Zoppetti, experto en lingüística e informática, quien «de verdad trabajó en el hipertexto, con al menos quince años de anticipo sobre Nelson, fue el propio padre Busa». «Este jesuita – recuerda a “La Stampa” Giovani Ferrari, colaborador del Padre Busa y profesor de lingüística computacional en la facultad de Letras de Vercelli – ha sido el inventor de la elaboración de los textos mediante calculadoras, si hoy podemos memorizar los textos y analizar la frecuencia de las palabras se lo debemos a su mente. Ha sido él quién se lo ha enseñado a todo el mundo. Gracias a su intuición y a sus investigaciones la Academia Della Crusca ha sido posible digitalizar los textos de la literatura italiana».

El Padre Roberto Busa, original de Vicenza, compañero de habitación de Albino Luciani, el futuro Juan Pablo I, en el seminario de Belluno, fue durante mucho tiempo profesor en la Universidad Pontificia Gregoriana y en la Católica. Y durante cinco años desde 1995 al 2000, también en el Politécnico de Milán, donde llevó a cabo cursos de inteligencia artificial y robótica. Gracias a los objetivos que consiguió se creó el «Roberto Busa Award», máxima institución para quién se ocupa de estas materias.

Su obra principal es el Index Thomisticus. Sancti Thomae Aquinatis operum omnium indices et concordantiae (Stuttgart, Frommann Holzboog, 1974-1980). Se compone de cincuenta y seis volúmenes, de cerca de mil páginas cada uno, con un total de sesenta y dos mil, y contiene el índice completo de todas las concurrencias de cada una de las palabras usadas por Santo Tomás en sus obras. Hace 21 años, la obra se convirtió primero en CD y luego en DVD.

Era un gran amante de las lenguas, estaba en grado de discutir sobre sus descubrimientos en latín, griego, hebreo, francés, inglés, español y alemán. «Me he tenido que conformar con el rótulo de Qumrân – contaba- que están escritos en hebreo, arameo y nabateo, con todo el Corán en árabe, con el cirílico, con el fínico, con el checo, con el georgiano, con el albanés».

«Lo que sorprendía del padre Busa – cuenta el profesor Ferrari- era el entusiasmo, la energía y la curiosidad con la que seguía los nuevos proyectos de investigación. El mismo entusiasmo y la misma energía que tenía en sus años de juventud».

A pesar de su edad, el padre Busa siguió trabajando hasta hace poco tiempo: estaba promoviendo un nuevo método para la traducción automática de una a otra lengua. En facebook existe un grupo «Padre Roberto Busa S.J.», donde investigadores y docentes de diversas universidades han testimoniado la importancia y la difusión de la obra del jesuita.

Padre Busa continuó siendo sacerdote siempre. Las investigaciones que desarrollaba sobre el software lo confirmaban en la fe: «Una mente que sepa escribir los programas que no ha escrito alguien más está en un nivel más alto de inteligencia. El cosmos no es más que un ordenador gigantesco. El programador es también el autor y el productor. Nosotros lo llamamos Dios misterioso porque en los circuitos del quehacer cotidiano no conseguimos encontrarlo. Pero los evangelios nos aseguran que hace dos mil años descendió del cielo.

Evangélicos ultra ortodoxos permiten uso de internet en Holanda

Tomado del portal Vatican Insider.

07/ 9/2011 
Ya no será pecado “navegar” para los evengélicos holandeses

EL MUNDO DE LA RED
En el Sínodo convocado en Barneveld, la mayor parte de los delegados está a favor de la Web. En la Iglesia católica lo ven con buenos ojos

GIACOMO GALEAZZI
CIUDAD DEL VATICANO
Ya no será pecado navergar en internet para los ultra tradicionalistas protestantes de Holanda. Internet deja de ser un tabú entre las comunidades cristianas fundamentalistas de Holanda. En el Sínodo, convocado en Barneveld, la mayor parte de los delegados se expresaron a favor de la Web, porque la red «ha echado raíces tan profundas que las iglesias y las comunidades no pueden prohibir su uso».
Las Comunidades reformadas de Holanda constituyen una comunidad eclesiástica protestante ultra-ortodoxa con más de 24 mil seguidores. Muchos de los que pertenecen a esta Iglesia viven en pequeñas ciudades y en pueblos al interior de loque se conoce como «el cinturón holandés de la Biblia», que se extiende desde la provincia de Zeeland (sureste) a la de Overijssel (noreste). En Holanda las conocen como «Iglesias de calzas negras» por la forma extremadamente conservadora con la que se visten. Gran parte de la comunidad no ve la televisión ni escucha la radio.
 
Un portavoz del Sínodo de Barneveld define Internet de esta manera: «un fenómeno que es necesario alejar lo más posible de nosotros», pero otros exponentes del Sínodo argumentan que la red puede ser usada positivamente. La “excomunión” y ahora la revalorización de Internet no son una cuestión propia de los ultra-ortodoxos protestantes holandeses. Según la máxima autoridad católica en Gran Bretaña, mons. Vincent Nichols, arzobispo de Westminster y primario de Inglaterra y Gales, la red produce «homogeneización de los deseos y basura amoral, relaciones virtuales y mercantilización de los sentimientos» e incluso «instigaciones al suicidio». Entre los jóvenes, denuncia Nichols, guía espiritual de cuatro millones de católicos, «un factor que a menudo es fundamental para cometer un suicidio es el trauma causado por una relación transitoria». La quinceañera Megan Gillan, recuerda el religioso, se quitó la vida tras haber sido objeto de burlas pesadas en un ‘social chat’ (“Bebo”). Y también está el caso de Paul Zolezzi, el actor y modelo estadonuidense que anunció su suicidio en Internet; su cuerpo fue encontrado colgando en un parque de diversiones en Nueva York. Zolezzi había publicado su propio epitafio: «Nació en San Francisco, se convirtió en una estrella fugaz, terminó sus días en Brooklyn y no habría deseado nada más». En Inglaterra, Andrew Smith y Paul Smith se arrojaron de un puente tras haber establecido un pacto de sangre en Facebook. En la jerga internauta se llama «suicidio» cuando se cancela una cuenta de Facebook. Y las estadísticas parecen dar la razón al primario Nichols: Japón, el país perennemente en línea, tiene el primer lugar en suicidios.
 
En realidad, más allá de las “excomuniones” de pocos individuos de la jerarquía eclesiástica, la posición oficial de la Iglesia católica ve con buenos ojos la difusión planetaria de la red. «El interés que la Iglesia tiene por Internet es un aspecto particular de la atención que tiene por los medios de comunicación social en general. Los consideramos el resultado del proceso histórico científico por medio del que la humanidad avanza cada vez más en el descubrimiento de los recursos y de los valores que encierra la creación», aclaraba desde 2002 un documento del dicasterio vaticano para las Comunicaciones Sociales. Y añadía: «Internet es importante para muchas actividades y para muchos programas eclesiales como la evangelización, la re-evangelización, la nueva evangelización y la tradicional obra de las misiones, la catequesis y otros tipos de educación espiritual y pastoral».
Además, especifica el Pontificio consejo para las Comunicaciones sociales, «si bien la realidad virtual del cyber-espacio no puede sustituir a una comunidad interpersonal auténtica o la realidad de los Sacramentos y de la Liturgia o el anuncio directo e inmediato del Evangelio, puede completarlos, empujar a las personas a que vivan más plenamente la fe y a que enriquezcan la vida religiosa quienes lo usan».
Es, para la Iglesia, un instrumento para ponerse en contacto con grupos particulares, como los jóvenes y jóvenes adultos, ancianos y personas que no salen de casa, porque viven en áreas remotas, miembros de otros organismos religiosos, que de otra manera no podrían ser alcanzados. Y, de hecho, «un número en aumento de Parroquias, Diócesis, Congregaciones religiosas e Instituciones relacionadas con la Iglesia, programas y organizaciones de todos tipos usan Internet por estas y por otras razones». En algunos lugares, a nivel tanto nacional como continental, están en curso proyectos creativos promovidos por la Iglesia.
 
La Santa Sede está activa en este sector desde hace bastantes años y sigue expandiéndose y desarrolando su presencia en Internet, «animando a los grupos relacionados con la Iglesia que no han dado el paso para entrar al cyber-espacio y a que consideren la posibilidad de hacerlo lo antes posible. Recomendamos ampliamente el intercambio de ideas y de información mediante Internet entre todos aquellos que tienen experiencia en el campo y los que son todaía principiantes». A todo esto hay que añadir que «la interactividad bidireccional de Internet está haciendo que se desvanezca la vieja distinción entre quien comunica y quien recibe la comunicación y se está creando una situación en la que, por lo menos potencialmente, todos pueden hacer ambas cosas». Ya no se trarta de la comunicación del pasado, que fluía en una sola dirección y de arriba hacia abajo. Como cada vez más personas involucran con este aspecto peculiar de Internet algunos aspectos de sus vidas, se puede esperar que recurran a Internet también por lo que tiene que ver con la religión y la Iglesia.

Entonces, para la Iglesia, es «un instumento que puede usarse de forma creativa para diversos aspectos de la administración y del gobierno». Además de la apertura de los canales de expresión pública, «pensamos en la oportunidad de consultar expertos, organizar encuentros y colaborar con las Iglesias particulares y con las Instituciones religiosas a nivel local, nacional e internacional».

Hablar con Dios en internet. Hay que aprender a hacerlo.

Vale la pena esta entrevista. Es sobre internet, la Iglesia, la teología en internet.

Este es el link

http://www.pccs.va/index.php?option=com_content&view=article&id=457%3Aantonio-spadaro-hay-que-aprender-a-hablar-de-dios-en-internet&catid=1%3Aultime&Itemid=50&lang=es
Teólogo de las nuevas tecnologías de la comunicación
Roma (Vidanueva.es)
por Dario Menor
“Tal vez ha llegado la hora de considerar la posibilidad de una ciberteología también entendida como la fe de la inteligencia en la era de la Red”. Con estas palabras, el jesuita italiano Antonio Spadaro presenta uno de sus últimos y atractivos proyectos virtuales, The Cybertheology Daily, el diario nacido de su blog cyberteologia.it. Crítico literario, redactor de la prestigiosa revista La Civiltà Cattolica, bloguero y profesor de literatura en la Pontificia Universidad Gregoriana, Spadaro es de los mejores ejemplos de que la Iglesia, cuando quiere, puede tener una presencia rica, moderna y atractiva en Internet.
Usted ha sido uno de los participantes y ponentes del reciente encuentro de blogueros en el Vaticano. Ha sido la primera vez que se celebra un evento así. ¿Cuál es su valoración?
Más que hacer un balance, me gustaría hacerme eco del entusiasmo de muchos blogueros. La noticia del encuentro ha sido difundida por alrededor de 17 millones de páginas web y ha generado un flujo de miles de tweets. El anuncio del evento ha sido difundido rápidamente por la Red generando comentarios, reflexiones y también iniciativas espontáneas de apoyo. El balance es positivo antes de nada por esto: ha puesto en movimiento deseos y expectativas, movilizando recursos, energías, voluntad de conexión y colaboración… Cualquier valoración posterior es, en mi opinión, secundaria respecto a esta.

¿Cree que la Santa Sede está lejos de Internet?
Pienso que la Santa Sede siempre ha estado muy atenta a los modos con los que el hombre se comunica, conoce el mundo y estrecha relaciones. Pensemos en el papel que ha tenido en el caso de la invención de la radio. La reflexión de Juan Pablo II, primero, y de Benedicto XVI, después, dice que la Iglesia hoy considera a la Red no un instrumento a utilizar, sino un ambiente antropológico. Esto es lo más importante.

¿Cómo valora la presencia del Vaticano en Internet?
Es una presencia vigilante y vivaz. El nuevo portal informativo de la Santa Sede, que fue presentado durante el encuentro, demuestra una cercanía real al mundo de la Red. Y lo mismo ocurre con la presencia en las redes sociales y en los canales abiertos, por ejemplo, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Por tanto, se trata de una presencia no entusiasta de manera indiscriminada, ni tampoco desconfiada, sino, como decía, vigilante y vivaz.

¿Es difícil hablar de Dios en Internet?
No, no es difícil. La Iglesia que evangeliza está presente allí donde el hombre desarrolla su capacidad de conocimiento y de relación. Desde siempre la Iglesia ha tenido en el anuncio del mensaje y en las relaciones de comunión dos pilares fundamentales de su ser. Es por ello que la Red y la Iglesia son dos realidades destinadas a encontrarse. Está claro que hay que aprender a hablar de Dios en Internet. Los escollos mayores son dos: la propaganda y la homologación.

¿Qué hacer para obtener resultados en el diálogo entre la fe y la cultura digital?
Primero, es necesario una comprensión desde dentro de la cultura digital. La Red cambia el modo de acceder al conocimiento, de construir las relaciones humanas, de pensar. ¿Cómo implicará este cambio al modo de pensar la fe? Se trata de una pregunta abierta sobre la que intento profundizar en mi blog cyberteologia.it.
Hay obispos y cardenales que parecen sufrir alergia hacia la comunicación y hacia Internet. ¿Cómo puede cambiarse esto?
No me lo parece. No me cuesta imaginar a personas que no tengan naturalidad con la Red, ni imaginar a personas preocupadas por los efectos negativos de la difusión de las tecnologías digitales. Esto, en cualquier caso, contribuye a tener una actitud crítica.

¿Cómo se pueden superar los riesgos de las redes sociales en Internet?
El desafío no debe ser el hecho de “usar” bien la Red, como a veces se cree, sino cómo “vivir” bien en el tiempo de la Red. Los riesgos se superan ante todo no comprendiendo la Red como un ambiente separado, sino viviéndola como uno de los contextos ordinarios de existencia de los hombres de hoy.
Comunicación y escucha
¿Piensa que en las webs y en los blogs católicos existe demasiada ideología?
Creo que los blogs son lugares tanto de comunicación como de escucha de la opinión pública. Las páginas web y los blogs no están llamados a hacer propaganda, como si el mensaje evangélico fuese un mensaje cualquiera que deba ser “vendido” y con el que haya que utilizar propaganda. La comunicación del Evangelio no debe acontecer en un plano ideológico. Si esto se produce, la ideología acaba destruyendo el propio mensaje del Evangelio que se pretende comunicar. Por tanto, se acaba haciendo al hombre esclavo y no libre.
Usted trabaja en la revista La Civiltà Cattolica, escribe libros y mantiene una presencia muy rica en Internet. Por desgracia, muchos diarios y publicaciones encuentran hoy grandes dificultades para desarrollar su presencia en

Internet. ¿Cómo ve este momento de transición?
La situación es muy delicada. Una revista como La Civiltà Cattolica tiene una vida de más de 160 años y es la revista italiana más antigua, que no ha interrumpido nunca sus publicaciones. Su reflexión sobre la Red empezó hace 12 años. Estamos en una fase en la que todos estamos fascinados por la potencialidad de las tecnologías digitales y de la Red, pero que advertimos como inmaduras o que no sabemos adecuar a nuestro modo de vivir, conocer y comprender el mundo. En mi opinión, estamos en una gran fase de experimentación, que debe ser vivida con valentía, aunque se cometa algún error de valoración.
¿Piensa que en algún momento parte de la prensa desaparecerá?
No. Pienso que se transformará tanto en los canales de distribución de los contenidos como en su creación. La información será cada vez más “social” y deberá enfrentarse a la capacidad cada vez más desarrollada de los ciudadanos normales de hacer información por ellos mismos. Pienso en lo que viene definido como “periodismo ciudadano”, por ejemplo.

¿Existe algún riesgo para las nuevas generaciones por la falta de costumbre con la cultura escrita en papel?
Sí, por supuesto. Lo que usted define como cultura escrita en papel es la cultura en la que los contenidos son distribuidos de forma lógica, formulados de manera ordenada y capaz de atraer una atención específica a la concatenación de los argumentos. La cultura digital, más que ayudar a interiorizar, resulta interactiva. Tiene predilección por una lógica arquitectónica con continuos enlaces y profundizaciones sin orden textual. Cambia el modo de construir una reflexión y de aprenderla.
Usted es un apasionado de la literatura. ¿Porqué la literatura contemporánea parece que está tan alejada de la religión?
Sí, soy crítico literario y precisamente este trabajo, paradójicamente, me ha abierto de par en par al mundo de las nuevas tecnologías. La literatura contemporánea no está tan alejada de la religión. O mejor: justo en la literatura se encuentran expresadas hoy las preguntas que una vez eran el terreno específicamente religioso, como son el sentido de la vida, el sentido del dolor y de la felicidad… El hombre necesita un contexto para estas grandes preguntas. Se pierde de vista su significado religioso y, entonces, encuentra a menudo solo en la poesía y en la literatura el terreno en el que estas preguntas pueden aparecer y expresarse.

En el número 2578 de vida nueva.